Comenzó este lunes el 2° Congreso Mundial de Alfalfa en el Centro de Convenciones del Hotel Holiday Inn de la ciudad de Córdoba, organizado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), con el apoyo del Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Provincia. El evento, que se extenderá hasta este miércoles, cuenta con la […]

Comenzó este lunes el 2° Congreso Mundial de Alfalfa en el Centro de Convenciones del Hotel Holiday Inn de la ciudad de Córdoba, organizado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), con el apoyo del Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Provincia.
El evento, que se extenderá hasta este miércoles, cuenta con la presencia de disertantes y asistentes de países como China, Estados Unidos, España, Francia e Italia, entre otros. El titular de la cartera productiva fue el encargado de abrir el Congreso, y entregó a los organizadores un aporte económico desde el Gobierno de Córdoba para solventar parte de los gastos logísticos y operativos.
En su discurso, Busso se refirió al rol que la alfalfa cumple en una producción cada vez más sustentable, entre otros aspectos porque parte de los objetivos de las Buenas Prácticas Agropecuarias (BPAs), tiene directa relación con la implantación de pasturas. De la misma forma, la alfalfa sirve además para la generación de valor agregado y es uno de los elementos fundamentales para el desarrollo de la producción pecuaria, que en Córdoba viene creciendo tanto en stock como en genética.
Promediando su participación en la mesa principal, Busso hizo especial énfasis en una futura Ley Nacional de Semillas, como factor fundamental para el sostenimiento e impulso del sector granario. “Hemos firmado con las entidades representativas del sector rural un documento en el que dejamos clara cuál es la visión que desde Córdoba tenemos sobre la elaboración de una ley que regule esta actividad. Consideramos que debe enfocarse en la investigación, el desarrollo y la innovación; que esa tecnología y avance esté disponible para todo el mundo; y finalmente, que debe haber un garante para que esto se cumpla, y debe ser el Estado”, manifestó el ministro.
Además, hizo referencia a un documento elaborado y consensuado con los representantes de los productores, que contempla los principios rectores que debe tener la ley. Las partes más importantes de dicho texto son las siguientes:
“Sostenibilidad Productiva: Las normativas sobre el uso de semillas y/o creaciones fitogenéticas deberán facilitar la mejora en la productividad de las especies actuales y futuras
Sostenibilidad ambiental: Las normativas sobre el uso de semillas y/o creaciones fitogenéticas deben contemplar la capacidad de mantener la productividad y diversidad de los aspectos biológicos, a lo largo del tiempo, y el equilibrio entre el ambiente y la actividad humana para satisfacer sus necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras.
Promoción I+D+I: las políticas públicas deben promover la investigación, el desarrollo y la innovación en relación a las creaciones fitogenéticas.
Diversidad: políticas públicas deben promover diversidad de las especies.
Accesibilidad: las normativas sobre el uso de semillas y/o creaciones fitogenéticas deben asegurar que todos los actores puedan tener acceso a la tecnología.
No Dominancia: las normativas sobre el uso de semillas y/o creaciones fitogenéticas deben impedir la posibilidad de posiciones dominantes y/o monopolios.
Fiscalización y Control: el estado nacional debes ser el responsable de la fiscalización y control del cumplimiento de las normativas sobre el uso de semillas y/o creaciones fitogenéticas.
Aspectos acordados
