En la última clase del módulo uno, Juan Lus abordó un tema que es de vital importancia para poder aprovechar al máximo el potencial genético de la semilla de alfalfa. ¿Cuáles son las claves para aumentar la productividad?

El cierre del módulo uno de la Diplomatura en Alfalfas de Calidad que TodoAlfalfa, empresa de TodoCampos, y el Instituto de Ciencias Básicas de la UNVM llevan adelante, el ingeniero Agrónomo y asesor privado Juan Lus abordó las”limitantes para la producción de alfalfa”.
Este tema sensible y de mucha importancia, no es tomado como tal por la mayoría de los que conforman la cadena. En la clase se examinaron las brechas significativas entre el potencial genético de rendimiento de la alfalfa y su producción real.
Es que, a pesar de los avances genéticos que prometen rendimientos de 80-90 toneladas de materia seca por hectárea (Ms/ha) en su ciclo productivo para cultivares premium, la producción se mantiene estancada.
En ese marco, Juan Lus destacó que esta disparidad se debe a limitantes ambientales y de manejo, centrándose en el pH del suelo, los requerimientos nutricionales (especialmente nitrógeno, calcio y magnesio), las limitantes físicas (compactación y disponibilidad hídrica) y la densidad de plantas.
Por ello, sugirió revisar y optimizar estas variables para acercar la producción real al potencial genético.
El Potencial Genético de la Alfalfa y la Realidad Productiva
En la ponencia remarcó que los cultivares premium son capaces de “demostrar” un potencial de rendimiento que puede rondar las 80-90 toneladas de Ms/ha en su ciclo productivo.
Brecha Genética vs. Producción: A pesar del crecimiento genético (+42.53% según «Avances en Alfalfa» INTA 2020), la producción real se mantiene. Por lo tanto surgen preguntas como «¿Qué falló? ¿No me vendieron la LPS 9501?»
Esto sugiere que la genética por sí sola no garantiza el rendimiento deseado sin las condiciones adecuadas.
Limitantes a la Expresión del Rendimiento Esperado: La presentación desglosa las principales barreras que impiden que el potencial genético se materialice en el campo:
Requerimientos del Suelo y pH
Para que la «Ferrari» (cultivar premium) alcance su potencial, necesita un suelo «Fértil, Sin anegamientos, Con napa (+ de 1 m. y a menos de 5 m.),
El pH del suelo es un factor determinante. “Un pH bajo (ácido) tiene efectos devastadores”, asegura Lus.
Un pH bajo reduce o detiene el crecimiento radicular, aumenta la permeabilidad de la membrana plasmática y provoca toxicidad por iones H+. Además, favorece la toxicidad por aluminio (Al) y manganeso (Mn), y deficiencias de calcio (Ca), magnesio (Mg) y fósforo (P).
Requerimientos Nutricionales
La nodulación durante el año de implantación juega un rol clave y la fertilización nitrogenada provoca un efecto negativo a las altas dosis de fertilizante nitrogenado, afectando la densidad de plantas, fijación simbiótica y producción de forraje posterior.
Alfalfa y Nitrógeno (N):Fijación Simbiótica: En condiciones ideales, puede aportar el 50% de las necesidades de N. Sin embargo, en el año de implantación, la fertilización nitrogenada a altas dosis puede tener un efecto negativo, afectando la densidad de plantas y la fijación simbiótica.
«Lo que no obtiene de la fijación simbiótica, debe extraerlo del suelo.» Si el pH es bajo o la materia orgánica es insuficiente, la nutrición nitrogenada de la alfalfa puede no estar cubierta.
Limitantes Físicas y Requerimientos Hídricos
Densidad de Plantas
Es un factor clave en el rendimiento, ya que la densidad de plantas afecta el rendimiento individual y la persistencia.
Densidades Óptimas:
Producción óptima:
Recomendación de Siembra: Una sugerencia técnica es sembrar 20 kg/ha, lo que equivale a 450 semillas/m².
Importancia de Alta Densidad Inicial: Una alta densidad de siembra inicial ayuda a mitigar la mortalidad de plantas a lo largo de los años, asegurando una mejor persistencia y producción en el Año 1, Año 2 y Año 3. Una baja densidad de siembra puede llevar a una «Deficiencia de compensación poblacional».
La arquitectura de la planta de alfalfa (altura, disponibilidad de Ms) y la tasa de consumo de los animales influyen en el tiempo de pastoreo y el cumplimiento de los requerimientos de proteína.
Proteína: La alfalfa puede tener entre 30% y 9.5% de proteína dependiendo de su disponibilidad y altura, siendo las partes más altas y jóvenes las más proteicas.
A modo de ejemplo, indicó que una vaca de tambo con un requerimiento de 22 kg Ms/día y 18% de proteína, o una vaca de cría con 8 kg Ms/día y 8% de proteína, tendrán tiempos de pastoreo muy diferentes dependiendo de la disponibilidad y altura de la alfalfa.
