La especialista Maria Inés Brance Bonvini abordó temas claves en la producción que abarcan la comprensión integral de la selección del genotipo, la implantación, la nutrición del suelo y el manejo del pastoreo.

La continuidad de la Diplomatura en Alfalfas de Calidad tuvo el último sábado una nueva clase donde se dio continuidad a los contenidos del módulo II “sistemas pastoriles”, que estuvo a cargo de los docentes María Inés Brance Bonvini y Fernando Delbino.
Esta jornada fue una continuidad de la clase anterior, en la que José Jauregui abrió el módulo en el que aseguró que “el pasto es el recurso más barato”. Su clase abordó las “estrategias para maximizar el consumo animal”. La presentación apuntó a la gestión de la alfalfa y la producción lechera.
En primer lugar, la ingeniera agrónoma Brance Bonvini, abordó la “gestión eficiente del cultivo de alfalfa”, y en su presentación, abordó los aspectos claves para lograr una gestión eficiente, desde la implantación hasta el pastoreo, destacando su impacto económico, ambiental y en la salud animal.
Valoró la importancia de la alfalfa en Argentina y los beneficios de los sistemas pastoriles. “La alfalfa juega un papel crucial en la producción ganadera argentina”, aseguró Brance Bonvini.
Los sistemas pastoriles que incorporan alfalfa ofrecen múltiples ventajas:
La especialista sostuvo que con un buen manejo del cultivo, y aplicando algunos puntos, se puede lograr una producción de pasto “barato”. “El manejo adecuado es fundamental para optimizar la producción, calidad, consumo y persistencia de la alfalfa”, apuntó.
En tanto que a la hora de pensar la fase de siembra, hay claves a tener en cuenta:
Semillas: 37%
Labranzas: 27%
Fertilizantes: 31%
Fitosanitarios: 5%
El análisis de costos muestra que, a pesar de las variaciones en el costo inicial de la semilla y la implantación, cultivares con mejor rendimiento pueden resultar en un menor costo por kg de materia seca (MS) y por litro de leche/kgMS en el largo plazo (ej. «Cultivar C» con un costo de 0,09 USD/kgMS en el Año 1, frente a 0,23 USD/kgMS del «Cultivar A»).
Otro punto clave a la hora de prensar un sistema productivo de alfalfa es la fertilidad del suelo.
A la vez, es importante el “manejo del pastoreo” que impacta directamente en el aprovechamiento del forraje:
Entrada de pastoreo: Se estima un valor de 2000 kgMS. Sin embargo, se cuestiona la realidad de 3620 kgMS/ha.
Eficiencia de aprovechamiento: Es común que la eficiencia sea del 40%, lo que significa que «2172 kgMS/ha quedan en el lote» y «1448 kgMS/ha» son consumidos. Esto subraya la importancia de un sistema eficiente.
Lectura de remanente: Un remanente adecuado es clave.
«Dato Mata Relato»
La información proporcionada enfatiza la importancia de la medición y el monitoreo: «LO QUE SE MIDE, SE PUEDE MEJORAR«. Esto implica llevar registros precisos de producción, costos y resultados para una toma de decisiones informada y una mejora continua del sistema.
La gestión eficiente de la alfalfa requiere una comprensión integral de la selección del genotipo, la implantación, la nutrición del suelo y el manejo del pastoreo. Al abordar estos aspectos de manera sistemática y basada en datos, los productores pueden maximizar la producción, la calidad y la persistencia de la alfalfa, obteniendo beneficios económicos y ambientales significativos para sus sistemas ganaderos.
