Rotoenfardadoras: menos pérdida de hojas, más kilos y mejor negocio

El ingeniero agrónomo Federico Sánchez, jefe de productor de John Deere Argentina y Miguel Forni, conductor del podcast Alfalfa en Acción analizaron la gestión de la humedad, atado a red, inoculadores y tecnologías de precisión en rotoenfardadoras.

En una nueva edición del podcast Alfalfa en Acción, conducido por el Ing. Agr. Miguel Forni, estuvo como invitado el Ing. Agr. Federico Sánchez, especialista en maquinaria forrajera y jefe de producto de John Deere Argentina, quien abordó los aspectos operativos y tecnológicos determinantes para la confección de rollos de alta calidad nutricional.

Pensar la producción sin analizar la ventana de humedad, y los factores críticos a la hora de producir es difícil. Por ello, la charla giró en torno a los pasos a tener en cuenta a la hora de pensar una producción acorde.

«El heno es una forma de conservar forraje por deshidratación donde el material debe tener menos del 20% de humedad para evitar hongos y bacterias, pero mantenerse por encima del 12% o 13% en alfalfa para prevenir la pérdida de hojas, las cuales concentran el 70% de los nutrientes y niveles de proteína bruta del 23% al 24%.», manifestó Federico Sánchez.

Esta estrecha franja temporal exige una elevada capacidad de trabajo en el lote para procesar el forraje en su punto justo, maximizando el número de rollos confeccionados por hora.

Tecnologías para flexibilizar la ventana de trabajo

Frente a condiciones ambientales adversas, el mercado ofrece alternativas para gestionar los excesos de humedad sin comprometer el valor forrajero:

  • Secadoras y humidificadores: Equipamientos específicos y de alta inversión dirigidos principalmente a la exportación. De un volumen nacional de 1 millón de megafardos y 5 millones de rollos, Argentina exporta cerca de 150.000 toneladas de alfalfa en megafardos.
  • Inoculadores en rotoenfardadoras: Herramienta reintroducida para el mercado interno de carne y leche que genera la hidrólisis del agua. «Permiten trabajar con 21%, 22% o 23% de humedad sin que el material se eche a perder.», sostuvo Federico Sánchez.
  • Henolaje (ensilaje de alfalfa): Alternativa anaeróbica para zonas húmedas (como la provincia de Buenos Aires o el sur del país) donde resulta imposible descender del 20% de humedad, procesando el material entre el 40% y 50% de humedad.

Confección, andanas y ajustes estructurales del rollo

La uniformidad del material cortado es el pilar de la estabilidad del rollo. Una andana pareja actúa como «cimiento estructural» para lograr un cilindro simétrico y compacto.

Para responder a las variaciones del material en el lote, Sánchez detalló los ajustes de presión según el estado de la andana:

  • Andanas con humedad variable: Se debe confeccionar un núcleo flojo para permitir la transpiración y salida del vapor de agua sobrante.
  • Andanas secas (14% al 15% de humedad): Corresponde aplicar la máxima presión para incrementar la densidad y el peso total del paquete.

En materia de innovación para la alimentación de la cámara, Sánchez destacó la tecnología presentadas en ferias internacionales: un opcional con lanza hidráulica regulada por sensores de palpadores que ajusta la posición de la rotoenfardadora detrás del tractor de forma automática, sin requerir señal satelital.

Atado a red vs. hilo y uso de picadores (cutter)

El debate sobre el sistema de empaquetado evidencia diferencias sustanciales en eficiencia operativa y protección del recurso:

ParámetroAtado con hiloAtado con red
Tiempo de atado y expulsión45 a 50 segundos9 segundos
Capacidad operativaBaseDuplica o triplica (15 a 25 t/h)
Pérdida de hojaMayor rotura en periferiaReducida
Protección contra lluviasInfiltración de aguaEscurrimiento externo eficiente
Uso recomendadoRastrojos / Pasturas de baja calidadAlfalfa de alta calidad nutricional

Respecto al uso del cutter se remarcó que, si bien mejoran la digestibilidad y la inclusión de la fibra en el mixer, su uso demanda mayor potencia mecánica y genera pérdidas si no se opera estrictamente dentro de la ventana de humedad adecuada.

Mantenimiento preventivo e inteligencia de datos

El desgaste continuo al que se enfrentan los contratistas forrajeros —quienes ejecutan entre 7.000 y 12.000 rollos por temporada— requiere protocolos estrictos de mantenimiento diario, limpieza de cenizas y lubricación. La incorporación de sistemas de lubricación automática en caliente se consolida como una inversión de rápida amortización para proteger rodamientos y componentes mecánicos.

Finalmente, la digitalización de la rotoenfardadora transforma la gestión agronómica mediante monitores de humedad en tiempo real y balanzas integradas.

«Lo que no se mide no se puede corregir.», remarcó el conductor del espacio, Miguel Forni.

La medición precisa de kilogramos por unidad, en lugar del conteo por bulto, nutre las plataformas de agricultura de precisión, generando mapas de rendimiento y bases de datos clave para alimentar herramientas de inteligencia artificial aplicadas a la producción de reservas.

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