Frente a la variabilidad agroclimática y el crecimiento constante de la oferta de germoplasma, contar con datos empíricos y objetivos resulta indispensable para optimizar las inversiones en el sector alfalfero. En este escenario, la Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Alfalfa del INTA actúa como el árbitro imparcial que integra la investigación agronómica, las […]

Frente a la variabilidad agroclimática y el crecimiento constante de la oferta de germoplasma, contar con datos empíricos y objetivos resulta indispensable para optimizar las inversiones en el sector alfalfero. En este escenario, la Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Alfalfa del INTA actúa como el árbitro imparcial que integra la investigación agronómica, las semilleras privadas y los productores.
En ExpoAlfa Norte, la Ing. Agr. Mónica Cornacchione, Magister en Desarrollo de zonas áridas y semiáridas, referente del INTA SdE en forrajeras, con pase a Inta Manfredi, coordinadora de la Red Nacional de Cultivares de Alfalfa y del Convenio de Vinculación tecnológica de INTA con la empresa Palo Verde. (EEA Manfredi) e Ingeniero Agrónomo (M.Sc) Raúl Lertora – Estación Experimental INTA Sáenz Peña, analizaron datos aportados a lo largo de 35 años de trayectoria de la Red que evalúa materiales en 16 localidades estratégicas del país, abarcando desde el Noreste Argentino (NEA) hasta la Patagonia Norte, bajo estrictos diseños estadísticos y protocolos unificados.






Tras más de tres décadas de difusión mediante la tradicional revista impresa (desde la edición N° 1 hasta la N° 35), el INTA oficializó un cambio histórico. A partir de la campaña 2025/2026, la institución instrumenta el lanzamiento de una plataforma web interactiva de acceso libre y gratuito.
Esta herramienta digital optimiza la toma de decisiones al incorporar:
La elección del germoplasma según su perfil sanitario constituye una barrera de profilaxis biológica permanente. Las categorías de inmunidad poblacional (como Alta Resistencia – HR, o Resistente – R) protegen al stand de plantas frente a plagas (pulgones) y enfermedades de raíz y corona sin agregar costos operativos de manejo.
Los ensayos empíricos conducidos en el Noreste Argentino reflejan el impacto de la interacción Genotipo × Ambiente (G×E):
La genética seleccionada al momento de la siembra establece el potencial biológico del lote por un período de 3 a 5 años, tratándose de una decisión irreversible que no puede corregirse con fertilización o manejo posterior. Ante esto, las recomendaciones finales para el productor se estructuran en: