Manejo de malezas en alfalfa: Claves desde la implantación hasta el control químico

La especialista Alejandra Ledda, del INTA Las Breñas, analizó la gestión de malezas, las necesidades de la alfalfa y la importancia de la implantación, momento clave para lograr una pastura de mayor calidad.

En el marco de la jornada ExpoAlfa Norte (Villa Ángela, Chaco), la Dra. Alejandra Ledda, investigadora de la EEA INTA Las Breñas, presentó un análisis estratégico sobre la gestión integral de malezas en alfalfares. La especialista remarcó que la etapa de implantación es el momento más crítico de la pastura, donde las condiciones del lote condicionan de forma irreversible el rendimiento y la vida útil del cultivo.

Para consolidar un stand óptimo, es indispensable garantizar un «Lote Limpio» mediante un diagnóstico previo y barbechos químicos preventivos que eviten la competencia interespecífica por agua, luz y nutrientes desde el primer día.

Cuantificación del impacto de las malezas

La presencia de flora invasora no solo afecta el plano visual, sino que genera pérdidas severas en el sistema forrajero:

  • Reducción de rendimiento: Presiones bajas de malezas (entre un 5% y un 35% de cobertura) pueden provocar mermas de hasta el 70% en la producción total de materia seca.
  • Calidad y longevidad: Deterioran el valor proteico del forraje e impulsan una degradación prematura de la pastura, acortando sus años de vida útil.

Mientras que en la fase de implantación predominan malezas de hoja ancha y rosetas de ciclo otoño-inverno-primaveral (como Coronopus didymus y Amaranthus palmeri), en pasturas consolidadas la comunidad evoluciona hacia especies perennes y complejas.

Decisiones tácticas: Preemergencia y experimentación local

La elección del momento de aplicación es determinante para lograr eficacia sin fitotoxicidad:

  • Preemergencia: Permite evitar la competencia temprana, promover el desarrollo radicular y maximizar la densidad útil de la pastura.
  • Herbicidas de referencia: Ensayos locales presentados por el INTA (como el uso de Flumetsulam en preemergencia) demostraron que los lotes tratados con dosis plenas duplicaron la producción de materia seca al primer corte (1482 g MS/m²) frente al testigo sin tratar (649 g MS/m²), preservando un stand de 212 plantas/m².

Como conclusión, la especialista enfatizó que el monitoreo botánico sistemático y el uso de preemergentes ajustados al tipo de suelo son herramientas indispensables para garantizar el éxito productivo del alfalfar.

Destacadas
Boletín Informativo

Boletín Informativo

Para recibir nuestras últimas noticias te invitamos suscribirte a nuestro boletín informativo gratuito.