En ExpoAlfa Norte, el economista analizó la reconfiguración macroeconómica, la caída de márgenes, el cambio en el chip financiero y las oportunidades para industrializar y exportar alfalfa desde Argentina.

En el marco de la ExpoAlfa Norte, el reconocido economista y asesor de empresas Carlos Seggiaro presentó su disertación titulada «El mercado internacional de la alfalfa. Mirando el mundo desde Argentina. Las oportunidades que ofrece la alfalfa». Ante un auditorio enfocado en la producción y la industria, el especialista analizó sin matices políticos la coyuntura macroeconómica y el impacto directo sobre la rentabilidad de las explotaciones agropecuarias.
Descartando la especulación ideológica y enfocándose en la gestión corporativa, Seggiaro advirtió que el propósito de un diagnóstico económico es anticipar escenarios para la toma de decisiones concretas —como evaluar inversiones o tomar créditos— asumiendo el modelo actual como un terreno dado:
«Yo voy a hablar de lo que me parece que va a ocurrir, no de lo que me gustaría que pasara… soy asesor de empresas.»
«Voy à intentar no emitir ningún juicio de valor sobre si lo que se está haciendo en la política económica está bien o está mal… vamos a hablar de lo que probablemente va a ocurrir.»

El plan oficial se sustenta en una fuerte apertura económica, desregulación de mercados, superávit fiscal y un sistema bimonetario donde crecen los depósitos y créditos en dólares mientras retroceden los pesos. Si bien esto facilita la importación de bienes de capital a precios competitivos —como cosechadoras usadas o tecnología fotovoltaica para reducir costos eléctricos en tambos—, también genera una compresión generalizada de los márgenes de ganancia.
Seggiaro advirtió que esta reducción de rentabilidad no es una foto transitoria, sino un engranaje permanente del modelo:
«La disminución de los márgenes de rentabilidad que están viviendo la mayor parte de los sectores productivos de la Argentina no configuran una foto transitoria… es un engranaje del modelo económico y por lo tanto va a perdurar.»
Bajo este escenario, el «chip financiero» cambió de forma radical frente a la alta inflación del pasado:
Asimismo, alertó sobre los peligros de mantener conductas financieras del pasado:
«Esa película no existe más… El que esté actuando con esa lógica se está suicidando, como se suicidó mucha gente en la década del 90.»
Tomar créditos a tasas fijas elevadas en pesos, apostando a una licuación inflacionaria inexistente, representa un riesgo mayúsculo para las empresas.



Utilizando los datos del informe de CONINAGRO, el análisis sectorial muestra una marcada asimetría:
Dentro de las oportunidades de exportación, la alfalfa ocupa un lugar estratégico pero subexplotado. A pesar de que el producto argentino posee una calidad sobresaliente y la demanda global crece al 6% anual, el país mantiene una participación marginal debido a la falta de articulación y al peso de la intermediación comercial.
«Somos jugadores insignificantes… La exportación argentina está concentrada así porque la mayor parte de los casos no la estamos manejando nosotros, la están manejando otros jugadores.»
Dada la ubicación geográfica de Argentina en «la punta del mundo», el flete encarece la exportación de materia prima sin procesar. Para Seggiaro, la salida radica en el agregado de valor en origen: