El joven productor oriundo de Jesús María será el nuevo presidente de la entidad. En una asamblea fue proclamado y detalló, en diálogo con SomosAlfalfa, su visión estratégica para la institución durante su gestión: “quiero que en 10 años Argentina sea una potencia en exportación de Alfalfa”, remarcó.

El Clúster de Alfalfa renovó autoridades en una asamblea que tuvo lugar en el Campus Norte, en la ciudad de Córdoba. En la oportunidad se llevaron a cabo las correspondientes tareas para que la comisión saliente entre el “mando” a las nuevas autoridades.
Sin embargo, no hubo mucho que discutir en cuanto a la nueva conducción porque hubo acuerdo previo y Giovanni Daniotti será la nueva cara visible de la entidad encabezando una comisión que buscará seguir trabajando en el valor agregado en origen.
Daniotti, oriundo de Jesús Maria e integrante de Megafardos del Norte tratará de aportar su visión sobre el negocio apoyado un poco en el trabajo que desde la empresa que integra vienen desarrollando.
Tras la asunción, fue abordado por SomosAlfalfa y destacó sentir un profundo sentimiento de «orgullo y compromiso» al liderar una entidad clave para coordinar los esfuerzos de productores, industriales y exportadores.
La actual comisión quedó conformada de la siguiente manera:


La inteligencia de datos como arma estratégica
Para este joven e inquieto productor/empresario es evidente que la gestión basada en la intuición ha llegado a su fin. Daniotti asume con la convicción de que la información territorial es la única herramienta capaz de revertir la histórica asimetría de información que desfavorece al productor frente al Estado.
Actualmente, la falta de un relevamiento estadístico riguroso —un censo preciso de hectáreas y volúmenes de producción— actúa como un lastre que impide al sector presentarse como un «peso pesado» en las mesas de negociación política.
Bajo la nueva conducción, la hoja de ruta operativa se centrará en tres pilares de gestión:
Cercanía: Mantener los mecanismos de escucha activa para captar las necesidades reales de los socios en cada zona productiva.
Relevamiento estadístico y cuantificación: Sistematizar los datos de superficie y rinde para otorgar previsibilidad y sustento técnico a los reclamos del sector.
Gestión de recursos y financiamiento: Utilizar la información recabada como un arma política para demandar líneas de crédito específicas y programas de ayuda gubernamental que se ajusten a la realidad del campo.
Esta «captación de inteligencia» tiene un trasfondo de supervivencia: solo a través de datos sólidos es posible gestionar el financiamiento necesario para la modernización tecnológica, cerrando la brecha entre el potencial productivo y la capacidad de incidencia real.
Industrialización, la salida
La cadena de la alfalfa en Argentina padece una fragilidad estructural ante la volatilidad climática y del mercado interno. Daniotti es enfático al señalar la crisis de precios que golpea al sector cuando el mercado doméstico se satura.
Tal como ocurrió la campaña pasada con el exceso de humedad que no solo dificultó las tareas de henificación, sino que provocó la degradación física del producto, volviéndolo invendible en los estándares locales.
Cuando el mercado interno colapsa, los precios se desploman por debajo de los costos de producción, asfixiando al productor.
Por eso, es necesario industrializar, incorporar tecnologías de secado que permitirían abastecer mercados demandantes de alfalfa y aumentar, en nuestro país, la oferta de heno de calidad.
Para cerrar, el flamante presidente de la entidad fue claro, “quiero que en 10 años Argentina sea una potencia en exportación de alfalfa”.