La empresa brasileña Alf Nutricao Animal LTDA, integrada por Thiago Cardoso de Oliveira (Presidente), Everaldo Luft Damke (Gerente Comercial) y Edison Machado de Oliveira (Director) participó activamente de ExpoAlfa Norte en Villa Ángela, Chaco, con el objetivo de vivir de primera mano las oportunidades que pueden encontrar en en norte Argentino para abastecer el mercado ganadero de Rio Grande do Sul.
Con un modelo de abastecimiento sustentado en pellets, fardos y megafardos, la comitiva busca afianzar alianzas de largo plazo con productores argentinos, aprovechando el potencial proteico, la escala tecnológica y las ventajas geográficas de la producción nacional frente a una oferta brasileña estructuralmente deficitaria.
Esta sinergia bilateral reafirma la posición estratégica de la Argentina como el gran motor forrajero de la región.
La continuidad y el crecimiento de las exportaciones forrajeras en el Cono Sur dependen directamente de la solidez de las relaciones comerciales internacionales. Con una trayectoria de dos décadas en el estado de Rio Grande do Sul —ubicado a aproximadamente 700 kilómetros de la frontera argentina—, la compañía brasileña se encuentra en una fase activa de expansión operativa.
En este contexto de crecimiento, la construcción de vínculos basados en el profesionalismo y la confianza mutua ha demostrado ser el sostén fundamental para mantener un flujo constante de productos de alto valor como el heno en megafardos y los pellets.
El modelo de negocios de la firma se apoya en el desarrollo de alianzas de largo plazo con proveedores argentinos capaces de garantizar volumen y calidad. Un caso emblemático de esta dinámica es la relación establecida con su socio local, Gabriel Olocco de Alfalfar.
La seriedad y el rigor en el cumplimiento de los acuerdos por ambas partes han permitido una penetración profunda y solvente en el mercado distribuidor de Brasil, asegurando la continuidad operativa y la previsibilidad comercial que exige la demanda de ese país.
«Es una buena relación construida en términos de seriedad, cumplimiento de compromisos asumidos de ambas partes y esto nos posibilitó una entrada muy fuerte en el mercado brasileño, gracias a esa materia prima que Gabriel nos ha suministrado con la calidad y con las condiciones que nos permiten trabajar bien. Entonces, tenemos esa seguridad y esa confianza que nació de este relacionamiento comercial y personal muy serio, muy fuerte», destacó Edison Machado de Oliveira, Director de la empresa.
La certeza que otorgan estas alianzas comerciales consolidadas constituye el cimiento estratégico a partir del cual se evalúan los atributos técnicos y agronómicos de la alfalfa argentina.
La diferenciación cualitativa de la alfalfa en el mercado sudamericano responde a variables agronómicas, climáticas y de escala que determinan su valor en nutrición animal. Mientras que en Brasil la alfalfa suele ocupar un lugar secundario o terciario en el esquema agrícola, la Argentina ha desarrollado una especialización técnica orientada a maximizar los rendimientos proteicos y la eficiencia en el procesamiento de la biomasa.
Los empresarios brasileños remarcaron que el atractivo central de la alfalfa argentina radica en su perfil nutricional superior y en la dedicación exclusiva de sus productores. Según expresaron los visitantes:
«Lo que podemos percibir aquí es que se produce una alfalfa de extrema calidad en la cuestión nutricional, con índices por encima de lo que hoy se encuentra en Brasil, y eso es lo que nos atrae. Los requisitos para una buena alfalfa son una buena proteína y una humedad por debajo de los niveles críticos», remarcó Everaldo Luft Damke (Gerente Comercial).
Asimismo, explicaron la diferencia estructural en el enfoque de producción entre ambas regiones:
«En Brasil hoy la alfalfa no es considerada como actividad primaria del productor, normalmente es secundaria o terciaria, por lo que está enfocado en producir otro cultivo. Aquí en Argentina es la actividad primaria para la gran mayoría de los productores con los que conversamos. El foco y la inversión están direccionados a la alfalfa, un cultivo que se va perfeccionando a lo largo del tiempo en manejo, nutrición y técnicas de siembra. Además, el suelo y el relieve aquí ayudan bastante para el desarrollo de grandes áreas, mientras que en nuestro estado de Rio Grande do Sul el relieve es bastante accidentado, lo que no favorece el desarrollo y manejo», puntualizó Thiago Cardoso de Oliveira (Presidente).
Esta superioridad productiva y geográfica permite abastecer con precisión los variados esquemas de consumo animal que estructuran la demanda en el territorio brasileño.
La diversificación de la oferta forrajera resulta imprescindible para responder a las necesidades biológicas y operativas de los distintos segmentos ganaderos en Brasil. La alfalfa importada desde la Argentina se canaliza hacia múltiples actividades productivas, adaptando el formato de presentación según el sistema de digestión de los animales, el almacenamiento y la logística de transporte requerida.
«Una buena parte de las vacas lecheras brasileñas se alimenta con alfalfa de Córdoba. Y nosotros también vinimos a participar de este evento para mostrar este escenario a los productores de Chaco, ya que existe mucho mercado en Brasil y la evolución de la cultura en esta región es clave para incrementar la proporción de las exportaciones», enfatizaron los empresarios.
La integración de nuevas regiones productivas como el Chaco confirma que la capacidad de absorción del mercado brasileño es lo suficientemente amplia como para sustentar planes de inversión a largo plazo en el norte argentino.
El posicionamiento de la Argentina en el mercado global de forrajes combina un liderazgo consolidado a nivel continental con un margen significativo de crecimiento en el escenario transcontinental. Si bien el país encabeza la producción y comercialización de alfalfa en América Latina, los análisis comparativos del comercio internacional demuestran que existe un espacio sustancial para incrementar la cuota de participación global mediante la capacitación continua, la inversión en tecnología y la optimización de todas las etapas de la cadena de valor.
A este panorama técnico-productivo se suma la lectura del contexto político-económico regional. Los empresarios señalaron que la dinámica comercial y la fluidez de las inversiones en Brasil se vieron ralentizadas en períodos recientes bajo la administración de Lula da Silva. Sin embargo, los recientes procesos electorales brasileños y las señales de un giro político hacia la derecha generan renovadas expectativas en el sector privado. Este cambio de escenario promete mayor previsibilidad jurídica, estabilidad macroeconómica y agilidad operativa para concretar contratos de suministro de largo plazo.
El balance de la visita ratifica la visión de la Argentina como un socio indispensable con capacidad de respuesta a gran escala. Los directivos brasileños resumieron el potencial de esta integración bilateral con una perspectiva de firme optimismo:
«Si comparamos la producción y comercialización de alfalfa en América Latina, la Argentina ya está en el primer lugar. Sin embargo, en comparación con el comercio mundial de la alfalfa, Argentina tiene mucho por crecer. Vemos un planeamiento del sector productivo argentino procurando perfeccionarse en todas las etapas de producción para alcanzar una mayor participación a nivel mundial, porque el mercado existe. Hoy Argentina es una gran productora y podemos asumir compromisos muy robustos con asociaciones serias que puedan apalancar los negocios cada vez más».